El asedio a Sant Mateu en 1705

por Eduardo Ferreres Castell.


     Hace unos años se encontró por casualidad en una librería de Londres, a instancias del Patronato de Cultura de Sant Mateu, un libro de la editorial de Benj. Bragge. Rsven, Pster- noster- Row.1707. Traducido del ingles al valenciano por la Universidad Jaime I de Castellón.

     El contenido de este libro son las crónicas de guerra del coronel ingles Jhon Jones durante el asedio que defendió en la villa de Sant Mateu durante las navidades de 1705.

     Un tal día 28 de diciembre de 1705, el austracista y Gobernador de Tortosa, coronel Jhon Jones, recibe la orden inmediata del pretendiente rey austracista Carlos III para que tome Sant Mateu considerado la llave del Reino de Valencia y posición estratégica en la ruta hacia Barcelona, ante el previsible asedio por parte de las fuerzas borbónicas al mando del Conde de las Torres, capitán general de las tropas del Duque de Anjou, más tarde rey Felipe V.

     Ambos reyes se disputaban la herencia del trono de España con la muerte del rey don Carlos II llamado el hechizado que murió sin descendencia.

     El coronel Jhon Jones, toma Sant Mateu y lo refuerza con 2500 soldados de caballería españoles e ingleses así como también de infantería. Se unieron gentes de la comarca y una compañía de "miquelets", al frente de ellos el coronel Bach.

     La crónica nos dice que:

     ............"La ciudad de Sant Mateu es una fortaleza segura, protegida no solo por el valor y coraje de sus habitantes, sino también por sus gruesas murallas que le rodean y por sus elevadas torres"..........

     Los sanmatevanos ni se sentían austracistas ni borbones, estaban a la espera de las decisiones que pudiese tomar su Gobernador don Jorge de la Figuera que ante la pretendida ocupación de Sant Mateu por el austracista coronel Jhon Jones gobernador de Tortosa, don Jorge de la Figuera abandona a los suyos y Sant Mateu no tiene mas remedio, sin guarnición, ni mando, entregar la plaza a los austracistas.

     El ejercito borbónico tomo Morella sin resistencia alguna y se encaminó hacia Sant Mateu para tomarlo de inmediato pues contaba con una fuerza de:

     "....... cinco regimientos de caballería y sesenta compañías de soldados de a pie, más una multitud de gente que se ocupaba del equipamiento.......".

     El día 28 de los Santos Inocentes, Sant Mateu quedó totalmente asediado, cayeron los conventos de Dominicos y San Francisco así como el majestuoso Palacio de los Maestres de Montesa que en aquella época conservaba su grandiosidad y estaba extramuros.

     Durante los siguientes días, el bombardeo y fuego desde las murallas, era continuó, produciéndose más bajas por el lado borbón que por los defensores de la villa que se incluían mujeres y las monjas del Convento de las Agustinas que disparaban también sin cesar desde las murallas.

     Las cartas que se intercambiaron entre ambos contrincantes fueron numerosas y se conservan, exponiéndose en ellas las presiones por ambos lados y la invitación a la rendición en condiciones.

     En una de ellas, el mismísimo Conde de las Torres de entre otras advertencias le decía al coronel Jhon Jones defensor de Sant Mateu:

     "....... No pensara que yo haya venido aquí para atacar una ciudad amurallada con una fortificación poco común si no estuviera convencido de tomarla.......".

      pues..., ¡no la tomó!.

     Los borbones lo intentaron todo, hasta la construcción de una mina desde el convento de San Francisco hasta el fossar (calvario) para poder entrar, siendo descubierta y abortado el plan borbónico.

     El día 9 de enero de 1706, el pueblo de Sant Mateu se despertó sin apenas oír los disparos y bombardeos del enemigo, las tropas borbónicas levantaron el sitio ante la noticia de que el generalísimo de los ejércitos austracistas de tierra y mar Conde de Peterborough, se encontraba en Traiguera con un numeroso ejército.

     Los borbones con el rabo entre las piernas abandonaron el sitio de Sant Mateu después de 14 días de intensos bombardeos produciendo no pocos destrozos en las casas y palacios majestuosos.

     A pesar de todo, solo se contabilizaron 11 muertos y 20 heridos por parte de los defensores de la villa y por parte de los borbones se dejaron más de cuatrocientos muertos y muchos heridos que salieron con la estampida del día 9 en dirección a Vilarreal.

     La llegada de los borbones a Vilarreal, humillados y con ganas de revancha, entraron en esta ciudad, pasaron a bayonetazos a muchos de sus ciudadanos e incendiaron la ciudad. El Conde de las Torres cometió una masacre en represalia por su sonada derrota en el Asedio de Sant Mateu.

     De haber triunfado los borbones en este asedio, Valencia hubiese caído y solo Barcelona se hubiese mantenido austracista, de momento.

     Su Majestad el rey austracista don Carlos III, remitió una carta (se conserva) a los defensores de la villa de Sant Mateu felicitándoles por su valiosa heroicidad. En el Portal de Albocasser, se reforzó con la colocación de ocho cañones traídos de las Casas de Alcanar, se erigió un monolito flanqueado por dos escudos de águila bicéfala con el recordatorio y gesta del coronel ingles de Cornualla, Jhon Jones.

     "....... Mars Anglus Martis construixit forte

     Joannes Iones.

     Turritum hoccine Martis opus.......".

     Y con un soneto que decia:

     ..." Jones, valiente inglés de nombre victorioso,

     de maravillosas gestas autor,

     ha luchado por nosotros con valor

     i ha construido este bastión glorioso.

     Del fuerte lanza tempestades como un Dios,

     en dos torres resuenan los truenos,

     protegidos los muros por ocho grandes cañones,

     la lluvia de fuego guarda Sant Mateu.

     En nombre de Carlos entro en combate,

     demostrando su gran coraje,

     que sin duda el dios Marte le ha otorgado,

     juntamente con un marcial bagaje,

     i del bufón de Felipe nos ha librado.

     Señor Jones, os rendimos homenaje...."

     Con esta victoria, la guerra se alargó hasta 1707 que con la famosa batalla de Almansa, los ejércitos austracistas sufrieron una sonada derrota, no pudiéndose sostener la supremacía austracista en el Reino de Valencia. Las puertas de las ciudades amuralladas del reino se abrieron sin resistencia alguna, pero fueron castigadas.

     Sant Mateu perdió parte de las murallas, torres y todos los privilegios que como centro de una extensa comarca disfrutó durante siglos.

     Vinaroz y La Jana apostaron fuertemente por los borbones y finalizada la guerra, fueron compensados. A Vinaroz, se le concedió la gobernación de todo el Maestrazgo que hasta entonces poseía Sant Mateu y a La Jana se le concedió la famosa feria comarcal de noviembre que hasta entonces y desde siglos poseía Sant Mateu y que se realizaba en la calle del mismo nombre que aún se conserva.

     El Duque de Vendôme estableció el cuartel general de los ejércitos borbónicos en Vinaroz y planifico desde allí la famosa batalla y asedio de Barcelona, que cayó irremediablemente años después.

     Durante la estancia del Duc de Vendôme en Vinaroz, éste falleció como consecuencia de un hartazgo de langostinos, o según dicen algunos historiadores, por unas ostras de los alfaques en mal estado, se le embalsamo y se llevaron sus restos al Escorial en donde permanece enterrado.

     A partir de estos hechos, Sant Mateu ya jamás levantó cabeza, más destrucción en 1808 con los franceses y durante el siglo XIX, tres guerras civiles y las carlistas, asolaron totalmente las murallas, torres, conventos y Palacio de los Maestres, superando con creces al famoso bárbaro Atila.

     Solo nos queda asumir con humildad que durante algunos siglos fuimos grandes, grandísimos pero, la barbarie del ser humano por defender sus ideologías absurdas y sus egos psicopáticos en este mundo, no sabemos hacer otra cosa que, construir y destruir....... ¡c'est la vie!.

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